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Perspectiva Masónica para el Siglo XXI

Propuesta para que la Masonería afronte los problemas sociales del siglo XXI mediante un modelo de Marco Lógico. Organiza el cambio alrededor de ideas, principios y valores, plantea restaurar la Ciencia Trascendente, fortalecer la Libertad, Igualdad y Fraternidad, educar en valores ciudadanos y orientar la acción hacia una Sociedad Fraterna.

Sociedad Fraterna

Francisco Páez Molestina M∴M∴

1.- Preámbulo

¿Adónde vamos? Es una pregunta básica de la Masonería. A continuación y vinculando a nuestra Augusta Orden con el Siglo XXI, mi respuesta propone abrir un debate sobre la posibilidad de que para superar la precariedad de una situación más bien administrativa busquemos la raíz de nuestros problemas, asumamos el liderazgo sobre el cambio del mundo que nos rodea, conduzcamos la transformación intelectual y moral de la Patria y con ello seamos ejemplo para la Masonería Ecuatoriana.

La sociedad actual tiene una estructura y una perspectiva distintas a las conocidas en pasadas generaciones: la contaminación ambiental con el subsecuente y desenfrenado cambio climático, la globalización y sus problemas geopolíticos derivados de la sumisión de la sociedad humana a la producción y al consumo, el acelerado proceso científico y tecnológico, neofactores energéticos, la nanotecnología, la ingeniería genética, la hiperconectividad, son factores desencadenantes de complejos químico-industriales-militares, que redundan en la cadena sinfín de producción-consumo de irrestricta incidencia en la refinación de las antiguas taras sociales de corrupción, racismo, xenofobia, pobreza, exclusión social que se concretan en organizaciones criminales con recursos económicos de tal magnitud que superan a cualquier empresa financiera multinacional lo que implica disponer de una dotación militar y de seguridad superior a los estados nacionales.

En el entorno de espiritualidad, inherente al ser humano, la religión al buscar la perfección, ha colocado en la cúspide del ejemplo a muchas personas pero concentrando su accionar en el fuero interno, incidiendo en las individualidades virtuosas más que en los esfuerzos colectivos y públicos, espacio en el cual, el acompañamiento de las jerarquías religiosas a los poderes terrenales, ha sido causa de escándalo y distanciamiento con el vade retro teóricamente expuesto contra los problemas señalados en anterior párrafo.

Igual, otras organizaciones humanas, históricas y sucesivamente modeladas alrededor de la escolástica, de las doctrinas individualistas o del monopolio económico, perdieron la oportunidad de superar estos conflictos, demostraron ser incompetentes para conducir hacia la aspiración social de paz y cultura en todos los ámbitos y rincones planetarios. Los constructos político-económicos actuales, surgidos luego de dos guerras mundiales, se sintetizan en que mientras el marxismo, mal incrustado en una burocracia autoritaria e inepta, mostró la debilidad de sus teorías abstractas frente a la praxis del mejoramiento de las condiciones de vida, uno de los logros del sistema capitalista avanzado es su proclamación de la superación de la lucha social, este “Fin de la Historia” tan atrevidamente propuesto como el todo vale de la cúspide concentradora de poder económico, político, militar, científico, únicamente ha logrado magnificar la desigualdad socioeconómica, el deterioro ambiental y como secuela, la corrupción y la profusión de “mafias” verdaderos gobiernos del “submundo” manejando la vida y desarrollo de las sociedades.

Frente a este descrito, el ¿a dónde vamos? de la Masonería no puede quedarse como un recuento declamatorio de glorias pasadas. ¿Cuál el futuro la Masonería en el Siglo XXI. Prepara otra revolución o tiende a ser un anacronismo del pasado? Esta nueva pregunta que se formuló Emilio J. Corbiére1 en un jubileo masónico por este milenio, abrió el espacio de respuestas y reflexiones que concluyen reafirmando el valor del antiguo “hermetismo” como poderoso instrumento de la ciencia y del racionalismo, permite expresiones sincréticas y permanentes de los derechos humanos, el humanismo secular en favor de la paz y de las realidades culturales específicas y la optimización de la ciencia y tecnología en beneficio de todos.

La masonería tiene varios procedimientos. Tradicionales que se basan en preservar los antiguos conocimientos y que constituye su filosofía perenne; esta característica no es de manera alguna inmovilista porque busca crear en cada tiempo, en cada época, las condiciones favorables para implementar los apropiados cambios socioculturales, políticos y económicos contenido esencial de los saberes trascendentes de la Verdad, el Bien y la Belleza.

Otro filón del proceder masónico es el incuestionable vínculo de sus integrantes (formados esotéricamente en la Masonería, aunque, de manera personal, activos militantes cívicos), con la transformación y difusión del conocimiento basado en la razón que produjo al finalizar la Edad Media, la revolución democrático-burguesa, la revolución industrial de los siglos XVIII y XIX; adversando a la verdad revelada con la implementación del método científico, oponiendo el derecho natural de los reyes con el derecho de los ciudadanos; implican el sustento del quehacer democrático, son los principios éticos que no pueden consolidarse fuera de la Libertad, Igualdad y Fraternidad, proclamados por la Masonería Universal.

Cada Masón, cada Logia, cada Obediencia, ha heredado la manera de entender el mundo que dió a luz a la democracia que acabó con tiranías contumaces , que lucha contra la superstición y la ignorancia, que desde la fraternidad busca la igualdad como medida y efecto de la libertad; éstas, nuestra singular característica, es la piedra angular sobre la que construimos nuestro Edificio y nuestro deber es mantenerla y actualizarla. Mantener por ser valores inmarcesibles e indispensables para la convivencia humana. Actualizarlos porque su aplicación en la sociedad adquiere nuevas y adicionales características.

Queda claro que las dos tareas anteriores implican teoría y operatividad, se desprende, pues, una necesaria intervención en sociedad, en la medida y oportunidad en que cada Masón, cada Logia o cada Obediencia pueda hacerlo; es la ocasión de verificar la construcción de ideales sin los cuales los individuos son cadáveres en el campo social; nuestra vivencia nos encuentra nadando a contracorriente en una sociedad que prefiere la apariencia al ser; por todo esto, nuestro deber es intentar cambiar el statu quo y sólo lo podemos hacer desde la autenticidad que presupone la actividad cotidiana en los talleres: el debate, el intercambio riguroso y fraternal de ideas y puntos de vista y su producto.

Final y fundamentalmente, debemos afrontar la difícil misión de lograr una voz común y coherente que siente las bases comunes a toda la Masonería; las diferencias geográficas, organizativas, de los ritos masónicos, como expresión de diversidad, es forma de enriquecer y aprovechar experiencias; la Masonería a través de los siglos perdura en el mundo, lideró los procesos de transformación de la sociedad humana, he ahí la prueba experimental de que la variedad de su composición ha sido el vehículo para un accionar vigoroso, por ello tiene la autoridad y capacidad para proponer un modelo de Sociedad Fraterna.

Las siguientes páginas, en el formato de técnicas de formulación y evaluación de proyectos –Marco Lógico-, exponen un tratamiento práctico y actual a los problemas descritos, las atinentes soluciones y los resultados esperados, esto es, desde la construcción hasta la evaluación del operativo de la Perspectiva Masónica del siglo XXI.

2.- Marco Lógico

Los esquemas expuestos a continuación tienen el propósito de enfocar desde contenidos técnicos con finalidad lucrativa a procesos y fines inmateriales, altruistas. Implica aplicar la técnica del “Marco Lógico”2 que facilita la identificación y preparación de una propuesta ordenadamente orientada a conseguir un objetivo material y concreto, a una perspectiva de cambio conductual de la sociedad. Frente al peligro del traslado mental y espiritual de la esquematización metodológica en el modelo adjunto solamente se recogen sus facilidades operativas, manteniendo los valores espirituales y trascendentes.

Esencialmente, se aspira a que la misión de la Masonería Universal de formar a ciudadanos del mundo dispuestos a transformar la sociedad, sea planteada desde un mecanismo contemporáneo de diseño y evaluación; conlleva la intención de involucrar a Masones liderando un proceso de cambio con fines y tareas concretas y verificables.

Esta posibilidad se diseña con el modelo Perspectiva Masónica, enfocando nuestra participación desde tres matrices:

(1) –ideas- modificar el desenfreno del pensamiento científico-utilitario. (2) –principios- enfrentar la concentración del poder que administra las sociedades organizadas. (3) -valores- detener la exclusión social y la corrupción. Hipótesis básica de esta Perspectiva es que la concurrencia del cambio en estas tres fases gravitará radicalmente en la conducta social, en la modificación de usos y costumbres de mandantes y mandatarios, de personas públicas y privadas.

Los breves comentarios sobre la secuencia gráfica de este modelo de construcción, vigilancia y evaluación de un proyecto, son descriptivos de los contenidos; sus fundamentos teóricos –desde la ciencia primigenia y profana-, incluyen las inevitables adherencias masónicas a la formación y proceder profano de liderazgo, el respaldo histórico de la acción de los masones en la vanguardia del cambio social del mundo así como los enunciados teóricos la ética y el poder pueden ser consultados en documentos que han sido previamente discutidos y publicados en ámbitos profanos y masónicos3.

Árbol de Problemas

La realidad del mundo contemporáneo se define por un sistema decadente de conceptos que afecta a la vivencia humana, de entre los elementos constitutivos de esta desarmonía universal, destacan los tres ya señalados que, inicialmente, interactúan entre ellos y luego, aunque no pretenden referirse a todas las actividades, por su principal importancia en el quehacer humano, influyen en las restantes no incluidas.

Como matriz número uno –ideas-, se tiene al segmento menos material y de cobertura mundial, a la exploración y explotación del pensamiento y su concreción en la formulación del conocimiento aplicado; una porción de la sociedad humana acapara y direcciona la difusión sesgada de la sabiduría y conocimientos, enfatizando en la producción y el consumo, direcciona las formas de convivencia y supervivencia, el desarrollo científico y tecnológico, la economía, la guerra, las relaciones personales, institucionales e internacionales. Con el dos –principios-, acercándose a los más altos niveles de la dirección de los estados nacionales, se membreta a los grupos de poder que imponen sus intereses en las sociedades públicas y privadas en detrimento del bienestar de la comunidad. El acceso al ejercicio del poder, de la posibilidad de ejercer autoridad para lograr políticas públicas ceñidas al bien común. Y matriz tres –valores-, es el comportamiento de las personas que asumen las tareas de utilización y difusión del conocimiento requerido para el progreso individual y social, principalmente, atinente a la conducta general, al diario vivir de las personas; son líderes carentes de principios trascendentes, renuentes a la solidaridad, con aspiraciones restringidas a lo material, encandilan a la población con el brillo de la comodidad-consumo individuales, propiciando la amoralidad, la corrupción, la falta de ideales permanentes.

Árbol de Objetivos

Planteados los tres problemas, se concreta la opción de superarlos a través de esperanzas de cambio que deben operar simultánea, armónicamente, lo cual hace que el resaltado término esperanzas adquiera especial connotación: la Masonería Universal en todos los tiempos asume responsabilidades tremendas: cambiar el rumbo de la humanidad, ofrecer esperanzas a la humanidad, postulados que logrados, han sido las grandes transformaciones de la civilización.

La primera esperanza es restauradora de esencias de la vivencia humana, es volver los ojos, pero también el corazón y la mente a la Ciencia Trascendente, algo que atraviesa todos los órdenes, sistemas y organizaciones y por ello da orientación y sentido al modo de pensar y de actuar de los habitantes planetarios. El segundo objetivo tiene especial congruencia con el quehacer Masónico, derivado de la convicción intelectual y espiritual sobre los valores trascendentes, tanto por parte del gobierno de las naciones, como de los poderes fácticos que orientan a los pueblos, la aceptación y cumplimiento de la Libertad, Igualdad y Fraternidad, serán los elementos del verdadero crecimiento humano. El tercero de estos objetivos-esperanzas, de concomitante importancia y ejercicio temporal con los anteriores, es la sostenida educación que rebase la instrucción utilitaria y cortoplacista y reemplazándola con una Cátedra en Valores Ciudadanos.

Estructura Analítica

Descendiendo a niveles más operativos, esta modalidad de trabajo solicita definir un fin que concrete el operativo diseñado para superar el problema y así, enfrentando a la ciencia deshumanizada y excluyente, mediante la restauración de la Ciencia Transcendente será posible impartir la Ciencia al Servicio de Todos. El pleno y generalizado ejercicio de la Libertad, Igualdad y Fraternidad, frenará a la actual sordidez del poder dando lugar al Poder Ciudadano. En definitiva será factible la substitución del liderazgo insocial, a través de la educación en valores ciudadanos y llegaremos a la Sociedad Fraterna.

Aquí el gran desafío a la Masonería, superando el simple tono declarativo, se propone una decisión más firme, participativa y, como trabajaron nuestros antiguos Maestros, de entereza en el quehacer diario, lo cual puede ser apreciado, en cada actividad, con los indicadores de cumplimiento que deben ser verificados, esto es, medidos a fin de conocer cuánto nos acercamos a conseguir el cambio.

  1. Emilio J. Corbiere “La Masonería Política y Sociedades Secretas”. Editorial Sudamericana, Buenos Aires. 1998
  2. Edgar Ortegón, Juan Francisco Pacheco, Adriana Prieto “Metodología del marco lógico para la planificación, el seguimiento y la evaluación de proyectos y programas” ILPES, Santiago de Chile, julio de 2005.
  3. Francisco Páez Molestina: “Deontología Jurídica” Quito, 2009.- “Procedimientos Masónicos” Quito, 2012.- “Ensayos Esotéricos” Quito, 2013.- “La publicación de trabajos Masónicos” Quito, 2013.- “Apuntes sobre los poderes en el Estado contemporáneo” Quito, 2013.- “Instrucción Masónica” Quito, 2014.- “Masonería Quitense Historia” Quito, 2014